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Ladrón que roba a ladrón… tiene 100 años de perdón

Pantera Rosa

La paradoja del altruismo…

Si todos en un grupo, ayudaran a sus congéneres todos estarían mejor ya que habría más personas trabajando desinteresadamente para el bien común. Sin embargo, en estas situaciones el “hacer trampa” se vuelve tentador ya que quien no apoya tiene más tiempo para sí mismo… evidentemente al ir creciendo este último grupo, la ganancia debida al altruismo va encogiéndose.

Toda creatura social, desde los humanos hasta los insectos y gérmenes, deben lidiar con este problema; si esto no se hace, los “tramposos” toman ventaja y llevan el grupo a la muerte -¿como en México?-. Pero entonces, ¿cómo florece el altruismo? A lo largo del tiempo han predominado dos teorías:

Selección, el altruismo es una tendencia genética entre parientes y de reciprociedad hacia quienes nos han ayudado antes. Adicionalmente, el biólogo Omar Tonsi Eldakar ha propuesto que los propios “tramposos” ayudan a mantener el altruismo al castigar a otros tramposo, una estrategia llamada auto castigo.

Los altruistas defintiivamente tendrían una razón para querer castigar al “tramposo”, sin embargo, los “tramposos” también la tienen, ya que entre más abusivos haya, ¡hay menos altruistas que explotar! Si tu fueras el único, tratarías de evitar que alguien más lo fuera también, y por otro lado es como con los atletas que se dopan, hacer trampa sólo sirve si todos los demás no lo hacen.

Extrañamente en la naturaleza, al tramposo que cuida al grupo de los tramposos se le otorga cierto permiso para abusar, o al menos así parece ocurrir con algunos grupos documentados como las avispas por ejemplo.

De acuerdo a David Sloan Wilson, es dificil estimar la mezcla correcta entre altruistas y tramposos y depende mucho de la dinámica grupal así como si la competencia se reduce a individuos o grupos -digamos, bandas-.

Cabe destacar que el altruismo evoluciona muchas veces sin la presencia del factor de castigo. Se ha probado en modelos por computadoar que si el “costo de castigara los tramposos” baja, también baja la cantidad de tramposos necesarios para mantener a los demás a raya y el modelo bien puede funcionar sin esta figura. Cuando no “cuesta” el someter a un castigo a quien hace trampa, todos ejecutan esta acción. Entre los humanos, realmente no existe un límite para esto.

¿Podemos cambiar el mundo si TODOS nos decidimos a evitar la corrupción?

Fuente: Scientific American

Revisa también este post en el que se discute el por qué algunos creen que “está bien” hacer trampa y robar… a veces.

1 Comment on “Ladrón que roba a ladrón… tiene 100 años de perdón”

  1. #1 Gustavo
    on Abr 1st, 2009 at 23:47

    Genial artículo… Es una muestra de las interesantes consecuencias que tiene la teoría de la evolución y porqué me gusta tanto… Como dice no es sólo “filosofía” sino que se puede probar con modelos matemáticos (Game theory?)… Respecto a la pregunta final me parece que tenemos que crear un sistema donde simplemente no sea conveniente (payout negativo) el hacer trampa, de otra forma los “tramposos” siempre existiran…

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