Blog de miembros de Mensa Rotating Header Image

La relación entre la física y el alma inmortal

Yo soy el dueño de mi destino; yo soy el capitán de mi alma.

William Ernest Henley



Desde Scientific American’s Guest Blog
Por Sean M. Carroll
Traducción: Pablogger



El tema de la “vida después de la muerte” plantea connotaciones de mala reputación de la regresión a vidas pasadas y mansiones embrujadas, pero hay un gran número de personas en el mundo que creen en alguna forma de persistencia del alma individual después del fin de la vida. Es evidente que esta es una pregunta importante, una de las más importantes que podamos pensar en términos de relevancia para la vida humana. Si la ciencia tiene algo que decir al respecto, todos deberíamos estar interesados ​​en escuchar.


Adam Frank piensa que la ciencia no tiene que decir nada al respecto. Él aboga por ser “firmemente agnóstico” sobre la cuestión (decididamente su coblogger Alva Noë no está de acuerdo). Tengo un enorme respeto por Adam; es un hombre inteligente y un pensador cuidadoso. Cuando no estamos de acuerdo es con el tipo de diálogo respetuoso que debería ser un modelo para estar en desacuerdo con la gente que no está loca. Pero aquí Adam no podía estar más equivocado.


Adam afirma que “simplemente no hay información controlada y experimentalmente verificable” sobre la vida después de la muerte”. Aplicando este razonamiento, no hay información controlada, experimentalmente verificable acerca de si la Luna está hecha de queso verde. Claro, podemos tomar los espectros de luz que se refleja desde la Luna, e incluso enviar astronautas allá arriba y traer muestras para su análisis. Pero eso es sólo arañar la superficie, por así decirlo. ¿Y si la Luna está hecha casi toda de queso verde, pero se cubre con una capa de polvo de pocos metros de grosor? ¿Se puede realmente decir que sabemos que esto no es cierto? Hasta que no se hubiese examinado cada centímetro cúbico de interior de la Luna, en realidad no se podría decir que se tiene información verificable experimentalmente ¿verdad? Así que tal vez el agnosticismo en el tema del verde queso está garantizado. (Vayamos con toda la información que realmente se tiene sobre la Luna, y prometo que puede encajar en la hipótesis del queso verde.)


Obviamente esto es una completa locura. Nuestra convicción de que el queso verde puede representar una fracción insignificante del interior de la Luna no proviene de la observación directa, sino de la incompatibilidad total de esa idea con otras cosas que creemos saber. Habida cuenta de lo que entendemos sobre las rocas y los planetas y los productos lácteos y el Sistema Solar, es absurdo imaginar que la Luna está hecha de queso verde. Eso lo sabemos mejor.


También sabemos mejor el asunto de la vida después de la muerte, aunque las personas son mucho más reacias a admitirlo. Es cierto que la evidencia “directa” de un modo u otro es difícil de obtener - todo lo que tenemos son algunas leyendas y afirmaciones incompletas de testigos no fiables con experiencias cercanas a la muerte, además de una cubeta llena de ilusiones. Pero sin duda que está bien tener en cuenta la evidencia indirecta - es decir, la compatibilidad de la idea de que alguna forma de nuestra alma individual sobrevive a la muerte con otras cosas que sabemos sobre cómo funciona el mundo.


Las afirmaciones de que alguna forma de conciencia persiste después de que nuestro cuerpo muere y se descompone en sus átomos constituyentes enfrenta un enorme obstáculo insalvable: las leyes de la física subyacente a la vida cotidiana se conocen con exactitud, y no hay forma de que dentro de esas leyes se permita que la información almacenada en nuestros cerebros persista después de la muerte. Si usted afirma que algún tipo de alma persiste más allá de la muerte ¿podría decir algo sobre las partículas que conforman el alma? ¿Qué fuerzas las mantienen juntas? ¿Cómo interactúan con la materia ordinaria?


(Nota del traductor: Este tipo de preguntas o condiciones para la persistencia del alma después de la muerte se revisan en forma somera en una de las primeras entradas del  blog Ahuramazdah titulada Requisitos racionales para la Reencarnación)


Todo lo que sabemos acerca de la teoría cuántica de campos (TCC) nos dice que no hay respuestas sensatas a estas preguntas. Por supuesto, todo lo que sabemos acerca de la teoría del campo cuántico podría estar equivocado. Además, la Luna podría estar hecha de queso verde.


Entre los defensores de la vida después de la muerte, nadie hace el intento (o el esfuerzo) de sentarse y hacer el trabajo difícil de explicar cómo la física básica de los átomos y los electrones tendrían que ser alteradas para que esto sea cierto. Si lo intentamos, el absurdo fundamental de la tarea rápidamente se hace evidente.


Incluso si usted no cree que los seres humanos son “simples” colecciones de átomos evolucionando e interactuando de acuerdo con las normas establecidas en el Modelo Estándar de física de partículas, la mayoría de las personas han llegado a aceptar que los átomos forman parte de lo que somos. Si en realidad todo es átomos y las bien conocidas fuerzas, es evidente que no hay manera de que el alma sobreviva a la muerte. Creer en la vida después de la muerte, por decirlo suavemente, requiere una física más allá del Modelo Estándar. Lo más importante es que se necesitaría de alguna forma que “la nueva física” interactúe con los átomos que tenemos (para recibir la información de nuestras vivencias almacenadas en la memoria de nuestro cerebro, hecho de átomos “normales”, nota de KC).


Muy a grandes rasgos, cuando la mayoría de la gente piensa acerca de un alma inmaterial que persiste después de la muerte, tienen en mente una especie de burbuja de energía espiritual que tiene su residencia cerca de nuestro cerebro, y pasa alrededor de nuestro cuerpo como una madre de casa manejando su camioneta deportiva. Las preguntas son: ¿qué forma debe tomar la energía espiritual, y cómo interactúa con nuestros átomos ordinarios? No sólo es necesaria una nueva física, sino una física radicalmente nueva. Dentro de la TCC, no puede haber una nueva colección de “partículas de espíritu” y “fuerzas espirituales” que interactúan con nuestros átomos ordinarios, porque los habría detectado en los experimentos existentes. La navaja de Ockham no está de ese lado, ya que habría que plantear un reino completamente nuevo de la realidad, obedeciendo a reglas muy diferentes de las que conocemos.


Pero digamos que usted hace eso. ¿Cómo se supone que la energía espiritual interactúa con nosotros? Esta es la ecuación que nos dice cómo se comportan los electrones en el mundo cotidiano:


No se preocupe por los detalles, lo que importa es el hecho de que la ecuación existe, no su forma particular. Es la ecuación de Dirac - los dos términos a la izquierda son más o menos la velocidad del electrón y su inercia - junto con el electromagnetismo y la gravedad, los dos términos a la derecha.


En cuanto a cada uno de los experimentos realizados se trata, esta ecuación es la descripción correcta de cómo se comportan los electrones a energías cotidianas. No es una descripción completa, no hemos incluido la fuerza nuclear débil, o enlaces a las partículas hipotéticas como el bosón de Higgs. Pero eso está bien, ya que esos sólo son importantes a altas energías y/o de corta distancia, muy lejos de ser el régimen de importancia para el cerebro humano.


Si usted cree en un alma inmaterial que interactúa con nuestro cuerpo, necesita creer que esta ecuación no está bien, incluso en las energías cotidianas. Es necesario que haya un nuevo término (como mínimo) a la derecha, que represente cómo interactúa el alma con los electrones (si el término no existe, los electrones acaban por seguir su camino como si no hubiese un alma para nada, y entonces ¿qué sentido tiene?). Así que cualquier científico respetable que tome en serio esta idea estaría preguntado ¿qué forma debe tomar esta interacción? ¿Es local en el espacio-tiempo? ¿Respeta el alma invariancia de norma y la invariancia de Lorentz? ¿El alma tiene un Hamiltoniano? ¿Las interacciones preservan la unitariedad y la conservación de la información?


Nadie hace estas preguntas en voz alta, posiblemente debido a lo tonto que suenan. Una vez que se empieza a preguntar, la elección a la que nos enfrentamos se hace evidente: o descartamos todo lo que pensamos que hemos aprendido acerca de la física moderna, o desconfiamos de la línea religiosa/testimonios poco fiables/ilusiones que hacen que la gente crea en la posibilidad de la vida después de la la muerte. No es una decisión difícil, en lo que respecta a escoger la teoría científica.


No elegimos teorías en el vacío. Se nos permite - de hecho, se nos exige - preguntar cómo las afirmaciones acerca de cómo funciona el mundo encajan con otras cosas que sabemos sobre cómo funciona el mundo. He estado hablando aquí como un físico de partículas, pero hay una línea similar de razonamiento que proviene de la biología evolutiva. Es de suponer que los aminoácidos y las proteínas no tienen almas que prevalezcan después de la muerte. ¿Qué pasa con los virus o las bacterias? ¿En qué momento de la línea de la evolución de nuestros antepasados monocelulares hasta hoy los organismos dejaron de ser descritos simplemente como átomos interactuando con la gravedad y el electromagnetismo, y desarrollaron un alma inmortal inmaterial?


No hay razón para ser agnóstico acerca de las ideas que son radicalmente incompatibles con todo lo que sabemos acerca de la ciencia moderna. Una vez que sobrepasemos cualquier renuencia a enfrentar la realidad sobre este tema, podemos llegar a preguntas mucho más interesantes de cómo los seres humanos y la conciencia realmente funcionan.



Modelos de la Realidad; cómo entendemos el Universo. Parte 1

Sería muy simpático que existiera dios, que hubiese creado el mundo y fuese una benevolente providencia; que existieran un orden moral en el universo y una vida futura; pero es un hecho muy sorprendente el que todo esto sea exactamente lo que nosotros nos sentimos obligados a desear que exista.


Sigmund Freud



Después de una breve sequía de entradas en el blog, que también estuvo acompañada de otra temporada similar sin comprar nuevos libros, la reciente adquisicion del libro de Stephen Hawking (y Leonard Mlodinow) titulado “El Gran Diseño“, me ha impulsado a invocar la lluvia de ideas inspiradas en la lectura de esta obra.


También me han inspirado las respuestas que se han recibido en la entrada dedicada a la definición de realidad que he publicado en el Blog de MENSA en México. Si bien no han sido muchas, la discusión sobre si vivimos una ilusión que engaña nuestra percepción (al puro estilo Matrix) me ha hecho reflexionar aún más sobre este tema. En la entrada referida no hice mención de cómo es que podemos interpretar la realidad, así que ahora, acicateado por Stephen y mis críticos, me he decidido a escribir sobre este asunto.


Para empezar, afirmo que hay una realidad que no depende de nuestra percepción para existir. Afirmo también que los humanos somos capaces de entender esa realidad y que lo hacemos mediante modelos que nos permiten crear imágenes mentales de ella.


La primera parte de la afirmación anterior se ha explicado en la entrada referida. La segunda parte es el tema de esta entrada, así que manos al teclado. Para continuar citaré a Hawking, quien nos dice en El Gran Diseño (capítulo 3, ¿Qué es la Realidad?) que una conclusión a la que se llega en este libro es:


No hay imagen - ni teoría - independiente del concepto de realidad.


Para esta conclusión, el buen Stephen adopta la perspectiva denominada realismo dependiente del modelo: la idea de que una teoría física o una imagen del mundo es un modelo (generalmente de naturaleza matemática) y un conjunto de reglas que relacionan los elementos del modelo con las observaciones.


Esta perspectiva abandona un poco el realismo macroscópico cotidiano al que los humanos estamos acostumbrados para dar cabida a los fenómenos que suceden en escalas muy pequeñas. En estas escalas, es prácticamente imposible determinar con exactitud las características de una partícula, digamos las del electrón. El electrón mostrará características de onda si escogemos un modelo que lo describa como un fenómeno ondulatorio y lo ponemos a prueba mediante experimentación. Pero el electrón mostrará características de partícula si escogemos un modelo que lo describa como un fenómeno corpuscular.


En cualquiera de ambos modelos, uno parte del concepto de que el electrón está ahí, independiente del modelo que lo describa, pero cuyas características se mostrarán de acuerdo con el modelo seleccionado. ¿Alguno de estos dos modelos es real? La respuesta es que no lo sabemos con certeza, y la perspectiva del realismo dependiente del modelo lo único que exige del modelo es que concuerde con las observaciones (aclarando que estas observaciones tendrían que ser independientes, por observadores independientes).


Así que ¿Cual sería el mejor modelo para describir esa realidad que está allí, en nuestro universo? La ciencia ha escogido a lo largo de la historia varios modelos que describen con éxito las observaciones, y eso hace de esta actividad humana la más consistente de todas. La religión, por otro lado, también elabora modelos para entender la realidad, pero es bastante inconsistente a la hora de describir fenómenos como deidad, inmortalidad, alma, etc. Un modelo al estilo Matrix también resulta inconsistente, pues si viviésemos en un mundo imaginario sintético, los acontecimientos no tendrían por qué tener lógica ni consistencia algunas, ni obedecer leyes.


Es claro que no podemos eliminar al observador de nuestra percepción del universo, pero eso es algo que no impide que podamos elaborar modelos consistentes con las observaciones.


Alguna vez un compañero de trabajo me preguntó mientras comíamos sentados alrededor de una mesa del comedor de la institución para la que trabajábamos ¿cómo sabes que esa silla en la que estás sentado no es producto de tu imaginación? Yo le respondí que podríamos hacer un experimento sencillo consistente en que yo tomaría la silla y se la azotaría en la espalda. Si él se quejaba de dolor entonces la silla era real y no producto de mi imaginación. Podríamos repetir este experimento unas 100 veces (suponiendo que la silla no se desarmase antes de terminar), y mi hipótesis es que si la silla es real, 100 de 100 veces el sillazo le dolería a mi compañero.


De acuerdo al realismo dependiente del modelo, el modelo en que la silla sigue existiendo (aún después y a pesar de las plegarias de mi compañero suplicando en cada intento que la silla fuese imaginaria) da una explicación mucho más simple y concuerda con la observación. Y eso sería todo lo que le pediríamos.


Termino esta primera parte de la entrada con las características que un modelo debe tener para ser satisfactorio:


  1. Es elegante.
  2. Contiene pocos elementos arbitrarios o ajustables.
  3. Concuerda con las observaciones existentes y proporciona una explicación de ellas.
  4. Realiza predicciones detalladas sobre observaciones futuras que permitirán refutar o falsar el modelo si no son confirmadas.


Los modelos de la ciencia procuran cumplir con estas cuatro características. Otros modelos, como los que pretenden explicar los sismos en nuestra Tierra utilizando las “alineaciones” de un asteroide recién descubierto o como los que describen deidades omnipotentes, no pueden ser puestos a prueba y sólo exigen la fe de quienes tienen acceso a ellos.


Una definición de “realidad”

Odio la realidad, pero es en el único sitio donde se puede comer un buen filete.

Woody Allen



Retomando el tema de la realidad y acicateado por una serie de debates sobre el asunto del equinoccio y sus características “mágicas” me dispuse a realizar un ejercicio de lógica para tratar de dilucidar si es que en realidad existen diversas realidades que se superponen unas a otras y cuya naturaleza es inaccesible excepto en casos de percepción alterada, o fe o cualquier otra forma de interiorización.


Yo defino Realidad como aquel conjunto de fenómenos que no dependen de la percepción de nadie para su existencia. Y explico. Un fenómeno de la realidad existe aunque no se perciba. Puede ser percibido directamente o bien a través de sus efectos, pero no será real si el requisito sine qua non para su existencia es que tenga que ser percibido directamente de alguna forma.


Un ejemplo clásico es el de la existencia de los rayos X. No hay forma en que podamos percibirlos directamente. Pero si diseñamos un experimento para mostrar su interacción con la materia, podemos entonces mostrar que los rayos X existen en realidad.


El caso contrario es en el que alteramos nuestra percepción sin que signifique que lo percibido existe en realidad. El ejemplo clásico es cuando cerramos los ojos y ejercemos un poco de presión sobre el globo ocular por encima del párpado. Percibiremos una especie de luz, sin que haya verdadera luz incidiendo en nuestro ojo.


En este último caso ¿que es lo real? Lo real es la alteración de nuestro sentido de la vista que nos produce una ilusón parecida a la de la luz. No es que haya dos realidades independientes (luz percibida con los ojos abiertos y “luz” percibida con los ojos cerrados), sino que hemos introducido un elemento que altera la percepción y hemos forzado a que esa aparente luminiscencia “exista” sólo cuando es percibida de esa forma.


Ahora bien, podemos preguntarnos ¿hay más de un conjunto de fenómenos que no dependen de mi percepción para su existencia?. O en forma equivalente ¿Existen realidades concomitantes? Supongamos para empezar que hay dos conjuntos diferentes (aunque también se puede generalizar a n conjuntos). Llamemos a estos conjuntos R1 y R2. Realidad 1 y Realidad 2.


Y entonces uno se lanza con esa hipótesis preguntando ¿cómo se comportan ambas? ¿Se superponen? ¿Son alternativas como la bifurcación de un camino? ¿Una es perceptible y la otra no?


Si ambas son auténticas realidades, es decir que no dependen de nuestra percepción para su existencia, entonces podríamos diseñar una serie de experimentos que muestren que los fenómenos de R1 y de R2 son reales. No haremos nada por alterar o forzar nuestra percepción, sino que haremos que los fenómenos de R1 y R2, al suceder, al presentarse, nos den información de su existencia.


Si podemos demostrar que los fenómenos de ambos conjuntos suceden aunque no los percibamos directamente entonces ¿que caso tiene separarlos? Podemos decir que Rt = R1 + R2, y entonces Rt (Realidad total) es la suma de los fenómenos de R1 y R2.


Este es el caso de la física clásica y el de la física cuántica. La física clásica describe los fenómenos macro, fenómenos que son observables con los sentidos habituales y algunos que no pueden ser percibidos directamente pero cuyos efectos son apreciables a gran escala. La física cuántica describe los fenómenos que no pueden ser observados directamente debido a lo pequeño de las dimensiones de su ámbito de influencia. Protones, electrones, neutrones, quarks, etc, son descripciones de un mundo invisible en forma directa, pero cuyos efectos pueden observarse si se diseñan experimentos especiales para ello.


Las dos “realidades” existen sin necesidad de que sean percibidas, pero sus efectos son medibles, y perfectamente reproducibles, y lo que las diferencia son los modelos que se utilizan para describirlas. La suma de ambas “realidades” es la realidad.


Ahora pasemos a la otra posibilidad ¿Que pasa si sólo podemos poner en evidencia los fenómenos de R1 y los de R2 no? Imaginemos que hacemos todo lo posible por desentrañar los fenómenos de R2 para que nos den información sobre su naturaleza pero por más que intentamos los resultados son nulos.


Por ejemplo imaginemos que en R2 hay un fenómeno llamado deidad omnipotente. ¿Cómo demostrar que existe una deidad omnipotente, que todo lo puede, que todo lo sabe, que todo lo logra? Es decir, ¿Cómo mostrar que ese fenómeno existe aunque no lo perciba directamente? Hasta ahora la existencia de una deidad omnipotente sólo depende de la fe de quienes creen que existe. Y la fe es un modo de percepción que no requiere de evidencias. Eso no quiere decir que no exista una deidad omnipotente, sólo quiere decir que hasta hoy sólo es una creencia, sin evidencias que hagan que ese fenómeno pertenezca a un conjunto del tipo Rn.


Así que, si hay varias “realidades” que existen en forma independiente a mi percepción, entonces todas se pueden sumar a una sola realidad. Pero si afirmamos que existe una Rx que contiene fenómenos que sólo pueden mostrarse a través de una percepción alterada o bien a través de una potente autosugestión ¿hay algún caso de decir que es real? Las afirmaciones que se hagan sobre esta realidad y que no pueden probarse, si son inmunes a la refutación, entonces son verdaderamente inútiles, por mucho valor que puedan tener para inspirarnos o excitar nuestro sentido de maravilla. Es como el dragón de mi garage, parafraseando a Carl Sagan.



Viaje intergaláctico

Por Arturo Fenton…

“Viaje intergaláctico”

Gracias a un agujero de gusano que se manifestó en tu cuarto mientras dormías has viajado en el espacio-tiempo al planeta Gnosfera, hábitat de los seres intelectualmente más desarrollados del universo. Y te has materializado en el templo de los monjes Siem Prepen Santes.

Los monjes, después de una ardua y telepática discusión acerca de qué harían contigo, han decidido regresarte a casa o encerrarte en el calabozo por siempre, pues éstos agujeros tienen especial gusto en teletransportar intempestivamente humanos a su templo… y dicen estar hartos de estarles borrando la memoria y regresándolos a su planeta.

Los Siem Prepen Santes han tomado en consideración tus limitantes y han acordado ponerte la prueba más sencilla que se les ha ocurrido.

Un monje, al parecer el más anciano, diestro en todos los idiomas existentes, se te ha acercado y te ha susurrado al oído:

 

“A todos lados te acompaña desde el momento de tu nacimiento hasta el de tu muerte.

No es un ente divino y aunque ni en tu mente ni en el mundo físico se encuentra, es responsable de que ocurra todo.  Sabes que existe porque existes y lo sigue haciendo mientras sigues existiendo, así que eso no existe si tú no existes y para ti no existe si no existes”.

 

Confiados en que es una prueba adecuada a tu razonamiento aguardan que te muestres digno de tu planeta mientras esperan serenamente tu respuesta. ¿De qué hablan los monjes? ¿Cuál es la respuesta?

 

¿Qué sucederá después?,

Opción A: Has respondido la pregunta correctamente y nada ha pasado (te han extraído todo recuerdo de ellos), te encuentras durmiendo en tu cama… aunque extrañamente tienes un triángulo tatuado en el muslo.

Opción B: Próximamente…

Fascismo, control, ejercicio del poder y sociedades de alto I.Q.

Por: Jhonatan Guevara

En el transcurso de la mañana, en el periodo entre clases, surgió un debate interesante acerca del fin de las sociedades de alto I.Q. y las implicaciones alrededor de las concepciones de inteligencia.  Surgieron algunos puntos que llamaron fuertemente mi atención, la acción de crear un grupo con personas de alto I.Q., necesariamente implica una distinción del resto de la población, lo convierte en un grupo cerrado y elitista, estas características le infieren al grupo un lugar de poder dentro de la sociedad que puede llegar a convertirse en dominación, la dominación implica la creación de distintas clases de sujetos a los que se les evalúa según su “inteligencia”. Esta diferencia ha servido de argumento en muchas ocasiones para la eliminación de ciertos sectores de la población, la Alemania nazi es un claro ejemplo, y la creación de un plan eugenésico. La concepción de inteligencia está basada en parámetros arbitrarios que funcionan como método de reproducción del sistema vigente, por lo tanto la organización de sujetos con estas características implica la creación de un aparato de cristalización de las relaciones de poder y dominio.

La argumentación y el razonamiento desde esta perspectiva son correctos y en un principio parecerían inapelables, sin embargo hubo puntos que no se trataron en aquel momento. En primer lugar, C.I. alto no necesariamente significa “inteligencia superior”, efectivamente, las pruebas son basadas en características arbitrarias y lo único que miden es la facilidad de resolución de problemas, en su mayoría lógicos, matemáticos y verbales, dependiendo de la prueba que se aplique. Comúnmente, dentro de la cultura occidental, están asociados además de los ya mencionados la memoria y el razonamiento visual-espacial, sin embargo el valor que se les asigna varían en el tiempo y el lugar. También hay otras características asignadas a las personas con alto C.I., sin embargo teorías recientes, como la de las inteligencias múltiples, incluyen en esta a la inteligencia cinestesica, que se refiere a la percepción del equilibrio y la posición de las partes del cuerpo, por lo que deportistas de alto nivel podrían ser calificados en esta rama, también hacen referencia a la inteligencia emocional, interpersonal, intrapersonal y existencial. La definición más incluyente de inteligencia se refiere a “la capacidad de adaptación al medio”. Siguiendo esta lógica, poseer un alto I.Q. en las pruebas estandarizadas simplemente se refiere a la capacidad, estadísticamente hablando, alta de resolver cierto tipo de problemas, es decir una cualidad del sujeto en cuestión, de la misma magnitud que su altura o color de piel, es decir, de la que no se posee control.

A pesar de que es inherente esta capacidad, eso no significa que llegue a desarrollarse completamente, de la misma manera que no todo el que es alto llega a ser basquetbolista o el jugador habilidoso de futbol callejero llega a convertirse en profesional, el ambiente también tiene un importante papel en el desarrollo de este sujeto, que viéndose presionado dentro del ánimo normalizador del sistema se encuentra en desventaja respecto a “la media”, de la misma manera en que esta un “discapacitado”. El desarrollo disparejo en ciertos ámbitos, normalmente los sujetos con alto I.Q. tienden a desarrollar más rápidamente la capacidad de comprensión de símbolos abstractos, mientras que el desarrollo motriz fino tarda un poco más, lo que ciertamente causa conflictos sobre todo en esta sociedad altamente escolarizada, ya que se les exige un desarrollo “parejo”, del mismo modo mientras su facilidad de conceptualización les permite aprender más rápido en el ámbito escolar, comúnmente el desarrollo social se mueve a ritmo normal, lo cual crea conflictos, ya que mientras por un lado están avanzados en el ámbito académico, prácticamente el 50% de la vida diaria de cualquier niño y quizá un porcentaje mayor en cuanto a relaciones sociales, lo que les impide discutir con chicos de su edad en este tema, aun no alcanzan la madurez suficiente para entablar relaciones con mayores que comparten el nivel de conocimiento académico. La capacidad de razonamiento abstracto, que funciona de manera distinta no necesariamente más eficaz, hace que desarrollen métodos distintos de resolución de problemas, por lo que comúnmente se saltan pasos aunque no necesariamente sean conscientes  de las relaciones que establecen para llegar a la resolución de algún problema, es decir siguen una lógica no-lineal. Esta característica los lleva normalmente a cuestionar los métodos y las ideas, lo que es visto como signo de rebeldía.

Tomando en cuenta estos puntos, si bien es cierto que se establecen como grupo cerrado, no necesariamente significa que sean un grupo elitista, la capacidad de resolución de cierto tipo de problemas tampoco significa que se desarrollen estas habilidades, por lo que el acceso a los grupos de poder está supeditado a otras características sociales. Interpretar la formación de estos grupos como intentos de dominación implica en primer plano la negación de la diferencia, se les impide el reconocimiento como sujetos con características diferentes, lo cual puede ser interpretado como un acto de reacción y heteronomia, ya que se les niega la oportunidad de constituirse como sujetos autónomos en base a las habilidades que poseen ya que estas funcionan mas como una traba que como un beneficio, involucra también el ámbito de lo instituido ya que se les anula la condición de sujetos al considerarlos “dominadores”, es decir, individuos externos con la intención de causar un daño. Seguramente habrá casos en los que individuos hayan tenido esas intenciones, sin embargo la construcción de un proyecto de autonomía necesariamente implica la inclusión de amplios sectores de la sociedad en su conjunto y el reconocimiento de la diferencia, el actuar desde esa diferencia no necesariamente significa la búsqueda de la eliminación del que no cumple con sus parámetros, el poder es ejercido por y en todo sujeto, lo cual no significa necesariamente que esta relación sea de dominación, buscar aprovechar las habilidades propias para beneficio de la sociedad, sean cuales sean, no significa establecer una relación vertical de dominio-subordinación, impedirlo es un acto de cristalización, el acto verdaderamente fascista.

Cuestión de medidas

Por Arturo Fenton…

Si yo midiera 5cm más, alcanzaría 3/4 partes de aquél poste, que sería de mi tamaño si fuera 65cm más corto. Y ese otro poste es 3/5 partes mayor que aquél.

 

¿Cuál es la diferencia entre ese otro poste y yo? 

 Agencia espacial mexicana

 

Daniel González Sánchez, a partir de una conferencia impartida por el Dr. Roberto Conte Galván, del Departamento de Electrónica y Telecomunicaciones del CICESE, el pasado miercoles 18 de mayo en el CNyN de la UNAM, Ensenada., B.C.

 Agencia espacial mexicana 

 

Más allá del prestigio que pueda traernos como país el tomar parte en la carrera espacial, existe una gran cantidad de beneficios económicos, sociales, académicos y tecnológicos que  la creación de una agencia espacial mexicana puede llevar a practicamente todos los sectores de la población mexicana.

Entre los argumentos tecnológicos se encuentra el hecho que durante el desarrollo de instrumentos espaciales, se crean tecnologías que más tarde pueden tener aplicaciones terrestres al ser  adaptadas a áreas que van desde la cocina al atletismo. Los alimentos desecados y precocinados, la ropa que permanece seca e incluso las gafas de esquí antiniebla , motores para cohetes, helicópteros, aviones, son algunos ejemplos. Además, existen otras tecnologías que, si bien no tienen orígen en la carrera espacial, sí han recibido un empuje importante al intentar ser aplicadas en el espacio, volviendo a ser aplicadas después en tierra pero ya con tecnología mejorada, como lo son las luces ahorradoras, frigoríficos, celdas solares, instrumentos de optoelectrónica, robótica o sensores.

Existe también un beneficio importante para la sociedad a partir de la información que es posible obtener mediante satélites, así como el apoyo que estos brindan a las telecomunicaciones.

En el área de protección civil, la información recopilada por satélites sobre huracanes, desplazamientos de tierra o agua por terremotos y/o tsunamis, erupciones volcánicas o tormentas, derrames petroleros, incendios, o explosiones nucleares (todos estos desastres a los que se podría enfrentar México), permite a las autoridades desarrollar mejores planes de prevención y actuación durante y después del desastre. Como ejemplos, el derrame de petróleo en el Golfo de México después del accidente en la plataforma Deepwater Horizon o la explosión de la planta nuclear en Fujishima, donde la información recopilada por satélites se volvió fundamental para poder analizar con rapidez y precición la extensión de los daños provocados, sobre todo en el segundo caso donde enviar personal humano a la planta dañada resultaba muy peligroso debido a los niveles de radioactividad. En otro caso, el terremoto de Haití, las tomas satelitales fueron muy importantes a la hora de evaluar los daños, organizar misiones de rescate y reconstrucción de carreteras. Incluso en el derrumbe reciente de una mina en Chile los psicologos y médicos de la NASA tuvieron una participación importante a fin de proteger la salud física y mental de los mineros atrapados.

Desde el punto de vista ecológico, las tomas satelitales permiten observar la extensión de daños causados por deforestación a las selvas y bosques debida a tala, sequía, plagas o incendios.

Es posible también gracias a los sistemas satelitales desarrollar programas a distancia que permitan reducir la brecha educativa entre comunidades rurales y urbanas, así como facilitar las tareas de gobierno en lugares remotos y permitir el acceso a los pobladores a telefonía satelital donde la lineas terrestres no hubiesen llegado aún.

Las tomas satelitales permiten además analizar de la extensión y características de  cultivos, así como la disponibilidad de agua (o falta de esta), tanto para riego como para consumo animal y humano. Se han hecho también descubrimientos arqueológicos utilizando fotografía satelital.

Existen tambien importantes avances en medicina que permiten que un cirujano realice una operación a distancia, utilizando robots operados vía satélite, lo que ayuda a reducir los tiempos de acceso a las cirujías, evitando además los traslados que en muchos casos pueden poner en riesgo la vida del paciente.

Los sistemas de posicionamiento global (el GPS estadounidense, Galileo de la Unión Europea, GLONASS de Rusia o el Beidou Chino) ayudan no solo a no perderse en una ciudad, sino a recuperar vehículos y cargamentos robados, así como tener un mejor control de rutas aereas, marinas o terrestres de transporte de pasajeros o mercancías.

La investigación espacial genera un movimiento importante de recursos humanos en el mundo, no solo de académicos, investigadores y estudiantes de las áreas de ingeniería o ciencias, sino también de profesionales en Derecho, Administración, Turismo, Recursos humanos, Medicina o Psicología.

No es necesario comenzar luego luego a trabajar en cohetes interplanetarios para incorporarse de lleno en la carrera espacial. Se puede trabajar en plataformas de lanzamiento desde donde despeguen naves extranjeras, desarrollar satélites e instalaciones terrestres para operarlos y fomentar la creación de empresas nacionales que desarrollen instrumentación.

En estados Unidos, se estima que alrededor del 17% de los profesionistas que laboran en la carrera espacial se jubilarán en los próximos 5 años, dejando sus vacantes disponibles para nuevos elementos. Si México no echa a andar pronto una agencia espacial aqui, es muy probable que nuestros científicos e ingenieros decidan migrar al norte a aprovechar las oportunidades que allá se generen, perpetuando nuestro añejo problema de la fuga de cerebros.

 

Agencia Espacial Mexicana

Resultados del torneo de Rubik

El torneo organizado en el marco de las ciencis físico-matemáticas del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías de la Universidad de Guadalajara, con el cual colaboró Mensa México, A.C., concluyó con los siguientes sorprendentes resultados en tiempo:

1er lugar: Carolina Arroyo. Tiempo 00:21:70  (21 segundos, 70 milésimas)

2o lugar: Miguel Ruiz. Tiempo 00:21:72

3er lugar: Jesús Hernández. Tiempo 00:23:62

¡Muchas felicidades a todos los participantes!

Lo que hace especiales a los números 5, 8 y 24

En el 2008, John Baez realizó una serie de conferencias sobre por qué los números 5, 8 y 24 son entidades tan especiales. Esto iniciando con un análisis de la teoría de strings y por qué sostiene que el unvierso debe tener 8 dimensiones.

Las conferencias son para todo tipo de audiencia y están en Internet en video y en pdf. Al verlas se puede aprender mucho de por qué el 8 es especial, la relación dorada de phi y por qué la suma de todos los enteros equivale a -1/12.

Fuente: Scientific American

Solo te necesitamos a ti…

Agradecemos a Andrés Durán por facilitarnos estos videos: